martes, 18 de agosto de 2015


¿RECORDARAN ESTA EXPERIENCIA?

Festival De Música y Reflexión 2015: Concierto para Estudiantes a cargo de la West Eastern Divan Orchestra. Solistas: Daniel Barenboim (Piano y Dirección), Kian Soltani (Violoncello), Michael Barenboim (Violín). Programa: Ludwig Van Beethoven: Triple Concierto para Violín, Violoncello y Piano en Do Mayor, Op. 56. Teatro Colón, 08/08/15.

  El propósito que llevó a Daniel Barenboim a la realización de esta actividad, fue el de acercar a los jóvenes estudiantes (sobre todo los de Escuelas Públicas) a tomar contacto con una manifestación musical de alta calidad. Sabido es su interés por fomentar la música desde la edad mas temprana, a tal punto que sostiene un Jardín de Infantes en Alemania, con esa orientación. Dado que a la noche tenemos programa en el Aire, me interesó el concurrir, ya que  las 12 del mediodía era la hora señalada. Tres veces se anunciaron programas distintos. Primero que se interpretaría la Cuarta de Tchaickovsky. Luego,  el Concierto de la Noche anterior a Este, el que se repetiría Esta misma noche con El Triple y “Pelleas et Melisande” de Arnold Schöenberg. Finalmente quedó solo en el “Triple”. De todos modos, una gran obra, para una formidable experiencia.

  Mucho llamó mi atención, el hecho que la sala estuviera habilitada solo hasta Cazuela. Unos pocos habitaban la Tertulia y fueron reubicados en el nivel inferior. Con todas las Escuelas Públicas que hay en Buenos Aires (Artísticas o no), ¿Por qué la sala no exhibió el lleno total que Barenboim se merecía?. ¿Alguien responderá?. Si hasta se anunció la transmisión de la función por internet en el nuevo sitio del Teatro habilitado a tal fin, quizás en prevención de ese lleno total. Ojalá se sepa el porque.

  Siempre decimos que la historia de la West Eastern Divan conmueve. Pues bien, súmese el hecho que Guy Braunstein, quien debía interpretar la parte de violín en el Triple, debió ausentarse por motivos de salud de este festival y que entonces,  Michael Barenboim , tomaría la parte, junto a su Padre y a Kian Soltani, un Violoncelísta Iraní. Dos interpretes profesantes de la religión Judaica y un profesante de la religión Musulmana, unidos por la fuerza de la música del genio de Bonn. Fuerte ejemplo para la juventud presente. Tal vez algunos padres de esos jóvenes, algunos de ellos seguramente de mi edad, podrán recordarles que en la Escuela pública de hace treinta  o mas años atrás, convivíamos mas que pacíficamente entre todos, estableciendo fuertes lazos de amistad,  que en mi caso aún perduran. Toda una línea de conducta y ejemplo que debe rescatarse. El innegable deterioro educativo en general,  y de la Educación Pública en particular, se comienza a rescatar a partir de esos ejemplos,  y luego los lineamientos y objetivos a seguir. Ojalá se recuperen muy pronto esos valores, sin importar quien es el que gobierna.

  La versión resultó arrolladora.  Barenboim en su Piano de cuerdas rectas, que sonó formidable. Michael Barenboim, en la mejor actuación que se le recuerde de todas sus presencias en Buenos Aires, con magnífico y robusto sonido,  y Kian Soltani, un interprete exquisito de refinado toque, sutil y detallista, que me sorprendió muy gratamente y que a no dudarlo, tendrá el merecido padrinazgo de Ntro. Querido Director, pues ha demostrado con creces ser un interprete de gran valía y un proyecto a futuro. La cumplimentación entre los tres fue estupenda y el ida y vuelta con la Orquesta también. Los jóvenes premiaron el esfuerzo con una gran ovación y saludos de chiflidos como en los recitales de rock, ante un  Barenboim feliz y dispuesto a rechiflar con Ellos, saludándolos con sus manos en alto junto a todos los demás. Que haya impactado esto en los pibes es gratificante. Y si queda en el recuerdo de muchos de ellos esta experiencia, el esfuerzo se cumplió con creces.


Donato Decina

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