Giuseppe
Verdi: “Otello”, Drama lírico en cuatro actos con libreto de Arrigo Boito,
basado la obra original de William Shakespeare. Dirección de Orquesta: Massimo
Zanetti. Vestuario: Fabio Ruiz, Co-Diseño de iluminación: Roberto Traferri,
Dirección del Coro: Miguel Martinez, Dirección del Coro de Niños: Cesar
Bustamante. Intérpretes: José Cura (Otello), Responsable además de la Puesta en
Escena, Diseño Escenográfico y Co-Diseño
de la Iluminación, Carmen Giannatasio (Desdemona), Carlos Alvarez (Yago),
Guadalupe Barrientos (Emilia), Enrique Folger (Casio), Fernando Chalabe
(Rodrigo), Carlos Esquivel (Ludovico), Mario de Salvo (Montano), Fernando
Grassi (Un Heraldo). Orquesta y Coro
Estables y Coro de Niños del Teatro Colón- Funcion del 24 de julio de 2013
Para todo
espectador que concurre al teatro, es deseable esperar, que el espectáculo que
va a ver, sea al menos bueno. Si es muy bueno o excelente, muchísimo mejor.
Al elegir un
espectáculo, podemos basasar nuestras expectativas en distintos factores; como
ser, por ejemplo, un título, un nombre, o la calidad de la producción de un
teatro.
Estos tres
factores, se unieron en el Otello de Verdi, por José Cura, en el Teatro Colon.
Espectáculo suficientemente interesante, en los papeles, para no dejar de verlo.
Es así como las
expectativas del público que asistió a la sala del teatro Colon para ver este Otello,
eran, en mayor o menor medida, ampliamente justificadas. ¿Y qué pasó? A juzgar
por la intensidad de los aplausos al final del espectáculo, parece que no todos
quedaron satisfechos.
A la interpretación
de José Cura, una vez más, como protagonista de esta ópera, se agregan la responsabilidad de las
direcciones de escena y de escenografía. Titánica tarea para un cantante, que
ya bastante compromiso tiene con un rol difícil en lo vocal, y actoral, como
para agregarle otras responsabilidades.
Como reggiseur, Cura
nos mostró un Otello dentro de la tradición (gracias José), con algunos
detalles muy interesantes, como entre
otros, por ejemplo, el desenlace de la
opera, con la muerte de Emilia y Jago, y el gesto de Otello a Montano, Cassio y
Ludovico para que abandonen el aposento y lo dejen morir “íntimamente” junto a
Desdemona y en presencia de su desleal alférez..
La escenografía se
presentó práctica para los propósitos del reggiseur, con una ambientación
sencilla y coherente con la concepción de la obra que tiene Cura, según se
desprende de lo escrito por él, y que pudimos leer en el programa de mano.
Desde el punto de
vista vocal, hay que tener bien en claro que José Cura no es un tenor
“convencional”. Personalísimo en su fraseo, en su estilo de canto, en su
técnica, Cura no necesita presentación después de tantos años de carrera, y lo
controvertido que fue y es, a lo largo de la misma. Como sucede con muchos
cantantes, el público, en todo el mundo, se divide entre fanáticos y
detractores. Lo mismo sucede en el Colon. Cabe aquí aplicarle a Cura, la
respuesta de Jago a Ludovico con respecto a Otello: “È quel ch'egli è”. Quizás
para comprenderlo un poco más, sea necesario verlo en escena, antes que
escucharlo en grabaciones.
Manteniendo siempre
esa coherencia conceptual sobre el personaje, de la que hablábamos, tuvo sí, algunas
frases conmovedoras, dignas de los grandes, y un final de opera realmente
conmovedor. Y esto, en medio de todas
las objeciones a su “personalidad vocal”, para llamarla de algún modo, que le hemos observado desde que lo escuchamos
por primera vez.
Grata sorpresa resultó el debut de la soprano
Carmen Giannatasio. Bella voz, excelente emisión, y bella presencia escénica,
todo lo necesario para cumplir muy bien con su compromiso.
El barítono Carlos Álvarez
mostró su bella voz y su experiencia escénica en el rol de Jago, a pesar de
algún momento no bien resuelto durante el “Credo”. Es sin duda un cantante de
jerarquía, a quien no podíamos dejar de apreciar en el Colon. Bienvenido Maestro!.
Los roles
secundarios fueron cubiertos con solvencia con la nueva camada de jóvenes
cantantes de nuestro teatro. Me refiero a: Enrique Folger, Guadalupe
Barrientos, Mario de Salvo y Fernando Grassi.
Lo mismo vale decir por Carlos Esquivel, el bajo argentino que está
haciendo carrera en Europa, y Fernando Chalabe, el más veterano de los
cantantes del Colon en esta puesta, y que siempre destaca con su
profesionalismo y entrega.
Absolutamente raro,
lo que pasó con la Orquesta Estable. Conociendo el satisfactorio rendimiento de
este cuerpo, a lo largo de las recientes temporadas, y más aún, después de una
obra con el compromiso orquestal de “Mujer sin Sombra”, de la que salió airosa,
es inexplicable la cantidad de imperfecciones que se escucharon. Desajustes en
el ataque al dúo del primer acto, algunos pifies y notas falsas, desbalances
entre orquesta y escena. ¿Son todas estas, responsabilidad del Director?
Parecería que en algunas de ellas, no. Por otro lado, Massimo Zanetti, no pasa
de ser un director correcto, aunque por lo visto, con problemas para conseguir
una ejecución orquestal prolija de sus dirigidos, aunque esto parezca una
contradicción, que no lo es.
Bien el Coro
Estable, aunque le hemos escuchado mejores Otellos.
En resumen: en
general, una buena función de Otello de Verdi, de la cual, cada uno habrá
salido conforme o no del teatro, según hayan sido sus expectativas,
y su grado de admiración por el protagonista.
Roberto Falcone
Foto: Gentileza Arnaldo Colombaroli
Foto: Gentileza Arnaldo Colombaroli
Bueno, yo estuve ese viernes 24 y salí conforme, pero no con José Cura, ya que como bien dice la nota, son demasiadas responsabilidades para una sola persona, y eso le pesó. A mi gusto la escenografía fue excelente pero el disco giró demasiado rápido, muchas veces, hacia uno u otro lado, tanto que en los comentarios del entreacto escuché más de un "me marea", o "quedé mareado". Además en un momento, no sé si se dio cuenta, casi se caen Cura y Alvarez. Cuando se abarca tanto no se puede cuidar el detalle. Si todo lo hace una persona el resto se quedará de brazos cruzados. Ni las puertas cerraban en el escenario. A mi me parece que la orquesta trató de sonar "bajito" para no incomodar a Cura, y eso la sacó de su concentración habitual. Con el coro me da la misma impresión. Pero salí conforme, gracias a Giannatasio, a Alvarez, que es un gran actor, pero no precisamente por Cura, cuyo canto sabemos como es, pero que a mi, personalmente, me pareció muy sobreactuado. Es ópera, no teatro, si bien la ópera incluye el teatro, lo primero que hay que cuidar es el canto. En fin, hay opiniones, todas respetables, sobre ese tema, lo que digo es sólo lo que me parece correcto. Muy buena su crítica. Saludos.
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